¿Qué significa "domesticar"?

¿Qué significa "domesticar"?

- Es una cosa ya olvidada - dijo el zorro -, significa "crear lazos..."

- ¿Crear lazos?

—Efectivamente, verás —dijo el zorro— Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...

6/04/09

Pensé

Pensé
en tinieblas sin argumento,
en los escombros de las luces,
en las derrotas certeras,
en la pequeña victoria
de un sol a la mañana.

En playas sin novios,
en espaldas con arena,
en alcoholes con noche,
en patrias sin patriotas,
en cadenas sin esclavos.

Pensé
en nosotros,
en ustedes, en vosotros,
en el latente egoísmo,
en el pésame obligado,
en ausentes despilfarros
de cordura estruendosa.

En tortugas, en liebres,
en zorros, en cuervos
y en otras moralejas,
en memorias de elefante
y en cuarteles de invierno
donde hiberna la nostalgia.

Pensé
en caramelos surtidos,
en helados y en caribes,
en remedios sin verdades,
en verdades sin otoño,
en otoños sin remedio,
y otra vez en otoños
con las hojas numeradas.

En el mes de aniversario,
en el cumpleaños
que no cumple la alegría,
en la vejez de la muerte
y en esa puta muerte
que no se muere
como si se vive la vida.

Pensé
en barcos, en distancias,
en el oleaje oculto,
en el estúpido metraje
que esconde la esperanza,
en desconsuelos, en subsuelos,
en arribos demorados.

En agujeros negros
y en cielos agujereados,
en cosas celestes
y en ojos agujereados,
en cielos negros
y en agujeros agujereados.

Pensé
en besos franceses
y en esos
con destierro asegurado,
y en que quizá
nunca vuelvan
las oscuras golondrinas.

En todas las parcelas
que vendí de la inocencia,
en todas las cuentas
que saldé con los saldos,
en todos los brazos
que compré sin abrazos,
en todos los huecos
que llené con vacío.

Pensé
en santos y en señas,
en conmemoraciones,
en antologías de reproches,
en manos de antología,
y en un lógico suicidio
de todo lo inservible.

En asaltos de pasillo,
en arrebatos de cosquillas,
en sexo de rodillas,
en amores
con ropa bien pensada
y en esa perfumada
intimidad sin ropa.

Pensé
en todo y en nada,
en ella y en nada,
pero después de todo
nada tenía sentido.


Copyright © Christian Cejas. Todos los derechos reservados.

5/03/09

Que no te extrañe




Que no te extrañe,
muchachita lejana,
esa sombra cotidiana
que dibuja un resplandor
en la espera del olvido.

Quizá lo extraño sea
este momento.
Esta suerte de segundo
atrapado entre las fauces
de un reloj descompuesto.

No es curioso ni mágico
-y mucho menos vergonzoso-
resumir que los pasados
no son ajenos souvenires
rescatados de otros rostros.

Son tan propios
como el nombre de las cosas,
tan secretos
que merecen ser contados.
Están tan celosamente aferrados
al ahora
y al después de los silencios,
que a veces parecieran ser
un renovado presentimiento.

Son pequeños arrumacos,
intermitentes,
como un tren mientras pasa.
Apacibles,
como un viejo
recordando en la vereda.

Son esa cuota de agonía
que padecen las estrellas.
Uno sabe que están muertas
a pesar de estar prendidas.

Pero que no te extrañe,
que el azar se meta en tu semana.
Porque cualquier día puede
convertirse en un domingo,
y también
-por qué no-
en una terca sonrisa.

Tal vez lo extraño sea
el arrebato equivocado
de no vivir ese segundo.
Ese irreversible segundo extraño
en que tu pasado y el mío,
muchachita lejana,
se saben sin olvido.

26/02/09

You´re the one that I want

¿Se acuerdan de esto?
Qué viejo que estoy...


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